Antecedentes del Suelo Radiante

 Suelo Radiante en Europa

 A quien va dirigido

 Ventajas Frente a Otros Sistemas

 Refrigeración por Suelo Radiante

 Antiguas creencias del Suelo Radiante

 ¿ Cómo funciona ?

 

 

              

               

    Antecedentes del Suelo Radiante

CONFENER es pionera en nuestro país en la aplicación del sistema de suelo radiante por tuberías de polietileno reticulado con agua caliente a baja temperatura. 

CONFENER realizó las primeras instalaciones por el sistema de suelo radiante a principios de los años 70, con tuberías de acero estirado, ante las dificultades burocráticas que ofrecía la dictadura del General Franco para la importación de tuberías de polietileno reticulado de los países escandinavos.

 La calefacción por suelo radiante fue diseñada y aplicada por los romanos en sus viviendas habituales. 

Posteriormente ha convivido en la meseta castellana como las llamadas “glorias” de alta aceptación como sistema tradicional de calefacción.

 En la actualidad CONFENER es pionera en nuestro país en la aplicación del sistema de suelo radiante FRÍO-CALOR irradiando calor y frío a baja temperatura, desarrollando un proyecto de I+D en colaboración con el A.D.E. (Agencia de Desarrollo de Castilla y León)

 

                  Suelo Radiante en Europa

 El sistema de calefacción por suelo radiante ha sido altamente desarrollado desde 1960, cuando determinados países del norte de Europa, ante la necesidad continua de encontrar los mejores métodos de generar calor, dieron con un sistema limpio, eficaz y duradero que poco a poco fue ganando posiciones entre los sistemas de calefacción existentes. 

Entre esos países fueron especiales protagonistas los países Escandinavos y Centroeuropeos (con Alemania y Suecia a la cabeza) dado su carácter marcadamente innovador unido a su peculiar climatología fría. 

En la actualidad el 60% de todas las instalaciones de calefacción que se realizan en la Europa Occidental se hacen con el sistema de suelo radiante con agua caliente a baja temperatura, y el sistema sigue creciendo en aceptación.  

Este sistema de calefacción, tan extendido en otros países europeos, está alcanzando ya en España unas cuotas de mercado importantes pues se ha comprobado con éxito su funcionamiento a lo largo de 4 décadas de instalaciones realizadas.

 

           A quien va dirigido

1.- VIVIENDAS: más de 2.000.000 de m2 instalados en suelo radiante desde 1972.

 

2.- HOTELES Y RESIDENCIAS: la residencia más grande realizada con el sistema suelo radiante frío-calor se realizó para las Hermanitas de los Pobres (15.000 m2 calefactados en Alcázar de San Juan -Ciudad Real-)

 

 3.- IGLESIAS: los ahorros energéticos en éste tipo de edificios son máximos debido a las características del sistema de suelo radiante, siendo uno de los primeros usuarios de este sistema el Arzobispado de Madrid. Últimamente se ha puesto en marcha con el sistema frío-calor la “Parroquia de la Trinidad” en Villalba (MADRID)

 

 4.- COLEGIOS Y GUARDERÍAS: dos edificios singulares con este sistema son:

1)     la “guardería MENDILLORI” en Pamplona (Proyecto piloto de innovación patrocinado por el Gobierno de Navarra)

2)     El “CENEAM” Centro Nacional de Educación Ambiental que pertenece a la Junta de Castilla y León y que está situado en los pinares de Valsaín (SEGOVIA)

 

5.- LOCALES COMERCIALES-GRANDES ESTANCIAS: grandes o medianas superficies dedicadas a la exposición comercial o estancias de clientes:

-         Palacio de los Águilas del s. XV en Ciudad Rodrigo (Salamanca)

-         Museo de Incunables perteneciente al Ministerio de Cultura (Madrid)

 

 6.- INDUSTRIAS: locales calefactados dedicados a la actividad industrial

 

    Ventajas Frente a Otros Sistemas 

1-    MEJOR CONFORT

 El suelo radiante brinda confort a baja velocidad de aire (1,5 m/s), porque calienta por radiación sin levantar polvo ni microorganismos. No seca el aire ni las mucosas nasales, y mantiene los pies calientes mientras respira aire fresco.

Mantiene una temperatura uniforme. Tendrá la misma temperatura en toda la estancia, evitando zonas de excesivo calor, y zonas típicamente frías.

2-  MEJOR AISLAMIENTO

A la instalación se le aporta un aislamiento adicional que mejora de manera notable los parámetros del aislamiento térmico e incluso acústico.

3-  MENOR CONSUMO

El ahorro energético medio en una vivienda es de aproximadamente el
20% frente a la calefacción por radiadores.

Para una misma sensación térmica, la temperatura ambiente media de un local es inferior si se calefacta por suelo radiante a si se calefacta mediante radiadores, convectores de aire, etc.  

Al calefactar mediante otros sistemas, la temperatura de las zonas elevadas del local es mayor (temperatura no sentida por el usuario).

Esto origina un desperdicio de la energía y con ello un aumento de la factura de combustible.
Otro importante factor de ahorro energético lo constituye la disminución de pérdidas de calor en caldera y en las conducciones debido a la menor temperatura del agua de impulsión y retorno.
 

4-  ESTÉTICA Y LIMPIEZA

Al no existir aparatos de calefacción en la casa (radiadores, fan-coils, etc.) la estética resulta beneficiada, pudiendo aprovechar toda la superficie de las dependencias. Es un sistema de calefacción que ofrece una total libertad de decoración de interiores.

 Se diría que es una "calefacción invisible".

 5-  BAJO MANTENIMIENTO

La instalación está libre de mantenimiento alguno desde el día de su puesta en marcha (no hay que pintar ni purgar ni realizar ninguna otra tarea periódica).

El tubo de polietileno que se usa es prácticamente indestructible y no se ve atacado por corrosión ni por dilatación, y, al estar empotrado en hormigón, tampoco es atacado por golpes.

6-  PRECIO

El suelo radiante es competitivo frente a otros sistemas, considerando:

-         La seguridad y larga duración

-         El ahorro energético

-         El mayor grado de confort obtenido

-         El aislamiento adicional aportado

-         El bajo o nulo mantenimiento

 Por todo esto, es el sistema recomendado por la Organización Mundial de la Salud.

 

   
  
 Refrigeración por Suelo Radiante

El sistema de refrigeración por suelo radiante es una novedad en el sector de las instalaciones climáticas que permite calentar y refrescar con el más natural de los sistemas: la irradiación.
           Las instalaciones de suelo radiante aseguran el mejor bienestar en invierno proporcionando calor radiante a baja temperatura, pudiendo utilizarse en verano con la misma eficacia para obtener frescor radiante.
           Hasta hace bien poco, a la hora de climatizar en el sector terciario sólo se pensaba en términos de aire acondicionado, lo cual generaba diversos problemas (corrientes frías, transporte de impurezas, catarros...)

            La refrigeración por suelo radiante permite disfrutar de un frescor sano gracias a la gran tendencia que tiene el cuerpo humano para intercambiar calor con el entorno que lo rodea.

          Disponer de superficies con temperaturas elevadas en invierno y bajas en verano nos da ese entorno ideal donde podemos conseguir, fácilmente, una condición de bienestar y con ahorro de energía.

Con ahorro de energía porque para una misma sensación térmica de 20ºC en el ambiente, los radiadores deben trabajar con agua a 80ºC, mientras que el suelo radiante trabaja con agua a 45ºC. Como es lógico, el ahorro más inmediato se produce en esa energía que no usamos para seguir subiendo la temperatura del agua.

Del mismo modo se puede valorar el comportamiento en verano.Si el suelo se mantiene a 19ºC porque se ha refrescado mediante el agua del suelo radiante, la temperatura media del ambiente se convierte en 25,5ºC 

Es una sensación que con el aire acondicionado se consigue a base de mover grandes flujos de aire, debido a la limitada capacidad del aire para transportar calor.
           El principio sobre el que actúa el suelo radiante es distinto, es la
irradiación. No precisa de ningún medio físico para propagarse, con lo que con poca energía somos capaces de mantener su acción. A diferencia del aire acondicionado, que para ser efectivo ha de estar continuamente moviendo el aire (si apagamos el aire, deja de haber frío), el suelo radiante por agua, en cambio, sólo ha de mantener una temperatura de funcionamiento (aún apagado sigue actuando, y las máquinas no han de estar de continuamente calentando o enfriando el agua).

 

   
  
    Antiguas creencias del Suelo Radiante

      Algunos de los “inconvenientes” más frecuentemente utilizados en contra del suelo radiante carecen de base o se fundamentan en un desconocimiento del sistema. El resto se explican por la mala ejecución de la instalación. A continuación pasamos a aclarar alguno de ellos: 

1-     Uno de los errores más habituales es confundir el “HILO RADIANTE”  con el suelo radiante con agua caliente. El hilo radiante es una resistencia eléctrica que también va debajo del suelo, pero que conlleva un gasto notablemente superior de energía. Nuestro suelo radiante funciona con agua caliente.

 2-     EL SUELO RADIANTE LEVANTA EL SUELO. Esto se evita de dos maneras:

Primero. El tubo de polietileno no sufre grandes dilataciones.

Segundo. Se monta un rodapié que absorbe la dilatación del polietileno.  

3-     EL SUELO RADIANTE FAVORECE LA APARICIÓN DE VARICES. Ésta es una situación que se detectó en instalaciones mal efectuadas. Se evita cualquier problema no permitiendo que la temperatura superficial del suelo sobrepase los 29ºC, y esto se logra con una sencilla regulación.  

4-     EL SUELO RADIANTE SECA LA MADERA DE LA TARIMA. Al igual que antes, se resuelve no permitiendo que la temperatura del suelo pase de los 29ºC.

 

 

 

                                                               ¿ Cómo funciona ?

El suelo radiante es un sistema de distribución del calor (mediante AGUA CALIENTE distribuida por tuberías enterradas en el suelo de su vivienda) adaptable a cualquier fuente de energía, basado en un concepto antiguo de calefacción: “Pies calientes y cabeza fría”. 

En una instalación de suelo radiante, el tubo transportador de agua irradia calor a través del suelo, calentando a las personas y el aire que hay en la habitación, consiguiendo las mejores condiciones de confort. 

El calor se mantiene en la parte baja, y no en el techo, o perdiéndose cada vez que alguien abre una ventana o una puerta. El suelo radiante es confortable incluso en los lugares que tradicionalmente suelen estar fríos con los métodos convencionales, pues, al estar instalado debajo del suelo de toda la estancia, el calor y la transmisión de éste, es uniforme. 

La temperatura del agua que circula por los tubos está comprendida entre 35 y 45ºC; la superficie del suelo se mantiene entre 20 y 28ºC y el ambiente entre 18 y 22ºC. 

 

   
 

                    

 

 

   

       

 

                                        

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